La dehesa, un ecosistema emblemático

La dehesa, un ecosistema emblemático

Distribuida por el suroeste de la Península Ibérica, es definida por la presencia de encinas y alcornoques, así como por pastizales y matorrales. Su importancia en España es vital:

  • Producción agropecuaria: Es esencial para la ganadería extensiva y la cría de cerdos ibéricos durante la montanera, lo que garantiza productos de alta calidad.
  • Conservación de la biodiversidad: Alberga una variedad excepcional de especies, incluidas algunas en peligro de extinción como el lince ibérico y el águila imperial ibérica.
  • Regulación del ciclo hidrológico: Sus suelos tienen una capacidad única para retener agua, ayudando a regular el ciclo hidrológico y prevenir la erosión, especialmente en regiones semiáridas.
  • Captura de carbono y mitigación del cambio climático: Las encinas y alcornoques actúan como sumideros de carbono, contribuyendo a mitigar el cambio climático al absorber dióxido de carbono de la atmósfera.
  • Valor cultural y paisajístico: Representa un símbolo de la identidad rural española y posee un gran valor estético, formando parte del patrimonio cultural del país.